Críticas sobre la obra de Gloria Solas
ARTE
EN EL DISTRITO
ALGO
SOBRE LA ARTISTA GLORIA SOLAS
Es
inquietante el gran espectáculo del zoco de las artes plásticas:
triunfos contables en dineros – de nombres que solo esconden vacíos:
oscuridad de artistas y creadores que abren surcos inéditos.
Son
estos grano enterrado que se toma su tiempo de germinación
y fruto, indiferentes a las tortuosas leyes del mercado. Por ellos,
no ha pasado la maquinaria publicitaria que levanta ídolos
sin distinguir las voces de los ecos.
Y ahí está GLORIA SOLAS. Un buen paño que apenas
ha salido del arca, si salida es asomarse a las pantallas o a las
revistas de papel couché. Es a la vez cosecha en troje y trigal
maduro y prometedor: No en vano, desde sus catorce años, ha
hecho del arte razón y horizonte de su vida. Más de
la mitad de ella, la ha dedicado a transformar la materia en belleza
-¡ Con que logros- ¡ y en mensaje amoroso para el pueblo del que se
había nutrido.
El
camino que emprende, no sin desgarramientos, en 1972, en la Escuela
de Artes y Oficios de Madrid, avanza por las escuelas de Cerámica
y de Bellas Artes y Artes Aplicadas. Entreverá el aprendizaje
con la enseñanza y la creación. Ahí está
su fecunda trayectoria docente con niños, jóvenes y
adultos, con marcada preferencia por los sectores y barrios populares,
Madrileños y Andaluces, hasta culminar en una experiencia inédita
en las prisiones de Carabanchel y de Alcalá-Meco , donde el
arte creado por los presos y con ellos se hacía , día
a día , liberación interior en el horror carcelario
y alegría que transforma en personas a quienes son simples
números.
Porque
Gloria tiene clara una cosa : el arte, su arte, solo en el pueblo
puede echar raíces. Por eso ha ido al pueblo, ¿ salió
alguna vez de el a intercambiar inspiración y amistad? Algo,
mucho de ello saben los artesanos de Madrid, de Galicia, de Andalucía,
de Mojacar, de la Bisbal o el cincel, y son los herederos de una tradición
de siglos de belleza popular.
Y
no solo en España . También Europa, África, América
( Cuba, Paraguay, Brasil...). Han trabajado codo a codo con pintores,
escultores, alfareros, herreros, carpinteros , ceramistas, soldadores,
picapedreros, técnicos de sonido o luminotecnia, actores, bailarinas,
albañiles. Con artistas jóvenes o consagrados, con artesanos
que perpetúan las técnicas ibéricas o las indígenas
de la América virgen.
Su
obra, engranada con tanto esfuerzo, no es una concesión ni
a la moda ni al interés pesetero. Es la afirmación de
una fidelidad a sí misma, sin perder entronque con sus fuentes
de inspiración , con los diversos pueblos con los que ha compartido
pan y sudor. Porque sabe que el pueblo no es vulgo. Al vulgo porque
paga, hay que darle gusto, según la amarga ironía de
Lope. Es la prostitución del arte . Al pueblo se le respeta
y, por ello se le proponen metas que le obliguen a salir de lo vulgar
y le ayudan a encontrarse consigo mismo y con su mundo. Entonces el
es verdad que hace libre.
Este
es el arte de GLORIA SOLAS. Arte para los sentidos, para la sensibilidad.
Esta Antología visual ha querido enlazar simbólicamente
cada uno de los materiales con los cinco sentidos, como personajes
de un acto sacramental calderoniano: Cobre y gusto; bronce y oído;
hierro y olfato; plata y vista; el humilde polispán para el
tacto. La materia dura y fría se sensibiliza, se vivifica,
habla para todo el ser a través de los sentidos, por obra y
gracia de las manos y el corazón de una artista madrileña
casi inédita: GLORIA SOLAS.
La
libertad en cualquiera de sus formas vitales, y también en
el arte, no es un regalo, sino una conquista y una depuración
de lo accesorio, de lo adjetivo, para llegar a la entraña pura
de las cosas y de las formas. En esta búsqueda de lo esencial,
GLORIA SOLAS, se ha encontrado con los grandes creadores de nuestro
siglo: Picasso, More, Gargallo o Pablo Serrano. Si el pueblo ha sido
su tierra de labor, el horizonte luminoso han sido estos poetas de
la materia.
ANTONIO
GABRIEL ROSÓN
Prof. Univ. Complutense